A los literatos clandestinos

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16 de noviembre de 2011

200 Metros de Amor


200 METROS DE AMOR

(Basado en hechos reales)

Un anciano con rasgos propios de un hombre de 75 a 80 años, a simple vista solitario, con arrugas pronunciadas, cara triste y harapos viejos que cubrían toda su piel gastada y con aroma a naftalina, se montó en un autobús para poder llegar al Centro Diagnóstico Integral, que se encontraba a escasos 200 metros del lugar, con intenciones de rehabilitarse.

Para sorpresa de los que podían ver por las ventanas, un perro callejero, sin raza y sin suerte, con un aspecto a rocinante, corría sin cesar tras el autobús, dicho sea de paso, le hacía difícil la proeza por el humo excesivo que despedía justo frente a su rostro, cortándole el aliento y nublando su paso. El perro, con facciones humanizadas, estaba angustiado, con los ojos desorbitados y la lengua reseca y largamente extendida, simulando una danza que llevaba el ritmo de una respiración jadeante.

Una niña que lo miraba fijamente a los ojos por la ventana dijo a su mamá sorprendida:

- ¿Qué le pasa a ese perrito? Está como nervioso siguiendo el autobús. -

Y la mamá le respondió mientras chateaba por el celular:

- ¡Ah! Eso debe ser que cree que este autobusote es un animal grandote. Algo así como una amenaza. –

En eso, cuando apenas se habían recorrido 100 metros, el autobús se detuvo a dejar un pasajero. El anciano, que iba de pie y tembloroso, cerca del chofer, advirtió con su mirada que su perro lo había estado siguiendo. Una señora se bajó, y en un salto, el perro subió al autobús a lamerle la mano a su anciano amo.

El chofer enajenado, más no así los pasajeros, le exigió al anciano que bajara a ese perro de inmediato, o sino que se bajara con él. El anciano, con una voz firme, pero desgastada por los años, replicó:

- Yo no tengo la culpa que este perro me quiera más que mis propios hijos.-

Los pasajeros murmuraban que no bajaran al anciano, que pobrecito, que lo dejaran tranquilo. Que bajaran al perro pero a él no. El anciano forzó al perro a bajar y este se negaba con firmeza, pero al final accedió.

El chofer arrancó, notablemente molesto y distraído con la vía, sin percatarse de la sonrisa silente que se dibujaba en el rostro del anciano.

La niña curiosa, muy pendiente de lo que estaba pasando, comentó en voz baja, ya que su mamá estaba inmersa en el celular y no tenía idea de lo que estaba sucediendo a su alrededor.

- ¡Aaaah! Ya se lo que le pasa al perrito, es que no quiere dejar solito a su abuelo. ¡Tan lindo! –

De repente, se oyen los frenos del autobús. Ya había recorrido los 200 metros.

Todos los pasajeros, excepto la mamá de la niña que seguía inmersa en el celular, habían dejado de ser pasajeros y se convirtieron en una audiencia que no podía quitar la mirada al anciano, quien aún conservaba ese tipo de sonrisa que esconde detrás una tristeza.

Todos le dieron paso para que se bajara. Mientras el anciano bajaba, la niña rompió el silencio gritando:

- ¡Miren! Ahí viene el perrito. – un coro de sonrisas impregnó aquel autobús.

El anciano, al pie del autobús, espeta con alegría y los brazos abiertos:

- ¡Ven sarna!, ¡corre sarna! ¡ya casi llegas! –

Sarna, pues así se llamaba el perro, saltó en dos patas y se lanzó hacia el amo, dándole un abrazo de 200 metros de cariño y lealtad: 200 metros de amor.

En ese instante, mientras el anciano y sarna se abrazaban, la niña exaltada, agitaba el brazo de su mamá comentándole:

- Mami ¿sábes como se llama el perro? –

La mamá sin alzar la vista, sin inmutarse, respondió en voz alta:

- ¡Wuaaaao! – eso porque había recibido un PING sorprendente, y la niña le reprocha:

- No, mamá. El perro se llama Sarna. No guau guau. –

25 de agosto de 2007

ENSAYO- Evita las pailas

Evita las pailas

“Estás montado(a) en la olla” es una expresión popular costumbrista del venezolano, que refiere a una persona que es cautivada o atrapada por otra. Esta expresión surge cuando alguien allegado o de confianza, o gente simpatizante de la vida ajena, nota cambios de comportamiento y alteraciones en la rutina “de quien está montado en la olla” por causa “de quien lo/la monta en la olla”.
El pronunciamiento de esta expresión tiene el poder de un presagio o conjuro, porque después de decretada pueden desencadenarse algunos resultados específicos: a) Romance (aventura), Noviazgo (corto, mediano o largo plazo); b) Matrimonio; c) Maternidad, paternidad o, d) Penurias (rompimiento).
Cualquiera de éstos resultados es inofensivo. Alimenta el espíritu del ser y lo hace ser protagónico de una experiencia única, permitiéndole más adelante tener licencia para guiar a otros en el camino hacia la maduración de emociones; esto quiere decir que la expresión “Estás montado en la olla”, en este contexto, no es dañina.
Ahora bien, cuando se tiene un compromiso con una pareja, bien sea en condición de casado, concubino o rejuntado, que al fin y al cabo viene siendo lo mismo, y se es objeto de un comentario como – “a él (o ella) lo/la tienen montado en la olla, por eso es que llega tarde en las noches a su casa. Pobre de su mujer/hombre”- el asunto puede tornarse peligroso. Un rumor como éste, puede hacer del hogar que surgió en algún momento de una “buena montada de olla” un infierno. Esta frase, que a veces es usada a la deportiva en conversaciones triviales y cotidianas, tiene el poder de destilar el veneno de algunos antivalores que corroen la convivencia en pareja. Es una especie de ambientador maligno.
Entre los embates que desencadena se encuentran: la desconfianza, en primera instancia. Acto seguido, el irrespeto, la calumnia, el desasosiego, el prejuicio y a lo largo de este despliegue, la ruptura.
Indistintamente de que la persona, objeto de un comentario como ese, esté incurriendo o no en el acto de infidelidad con su pareja, esos embates decoran las paredes del corazón en el hogar.
Muchas parejas, en convivencia, dan testimonio de la elipse de la felicidad y la confianza; del éxito de su relación a lo largo de los años. y como dichas manifestaciones son anecdóticas no lo hacen en forma metódica; pero empíricamente se pueden indicar los siguientes tips para ser feliz en pareja:
• Reconoce que amas a tu pareja.
• Reconoce que eres humano, que eres débil.
• Reconoce que la fidelidad consiste en ser leal a uno mismo y no en guardarse para la pareja en forma obligada.
• Procura un noviazgo eterno aunque estés casado o rejuntado.
• Haz que tu vida y tus planes incluyan en un 100% a tu familia (esposa(o) e hijos).
• Cultiva amistades que no atenten en contra de tu vida familiar.
En conclusión, vivir en sociedad, es estar expuesto al adulterio si se hace énfasis en el tips “reconoce que eres humano, que eres débil”. Por esta razón, si ya fuiste felizmente montado(a) en la olla, primero que todo, mantén siempre calentito el guiso de tu pareja y no dejes que se enfríe, porque de seguro padecerás de una indigestión matrimonial y, segundo, mantente alejado de otras ollas porque ya tienes la tuya, de lo contrario, no estarás montado en la olla sino en la paila.
Evita las pailas para que no se evapore el amor ni se calcine la hermosa relación de pareja que ya tienes.
Eugenio Ravelo

10 de mayo de 2007

ENSAYO - Con el bacalao a cuestas












CON EL BACALAO A CUESTAS

Si se pone de contexto “la selva” como el lugar ideal para vivir, salir de casa implicaría tropezarse con muchos árboles, lianas, gramas y animales. Cada uno de ellos, en sus diferentes especies, cargados de hojas, flores, espinas, raíces y frutas.
La subsistencia del ser humano se basa en “relacionarse” con el mundo que lo rodea. En este contexto, llevaría a cuestas las frutas de los árboles, los rasguños de las espinas, el aroma de las flores y el acecho constante de los animales salvajes.
Ahora bien, en la ciudad la perspectiva es diferente. El hombre y la mujer, al salir de casa a diario, se tropiezan con infinidades de cosas que pueden clasificarse en dos grupos: “lo material” y “lo natural”. Lo primero, se refiere, al concreto que sepulta la tierra y la vegetación; a los carros, semáforos, vallas, ropa, armas, comida chatarra, computadoras y cuadernos entre tantas otras cosas que se pueden enumerar. Lo segundo, tiene que ver con los seres humanos, animales domésticos; montañas, parques y jardines. En sentido abstracto, también se asume como “natural” el pensamiento, los sentimientos, las formas de convivencia y los valores.
Debido a ésto, la relación que el hombre establece a diario con el mundo que lo rodea, cada vez que sale de casa es muy heterogénea, abundante y compleja; pero, definitivamente, el tópico que más afecta al hombre y al la mujer es la relación con sus semejantes.
La convivencia del hombre con el hombre es “vital” en la sociedad. Es una relación intrínseca e indivisible; por lo tanto, es evidente que un hombre o mujer pueda afectar a otro hombre o mujer justo en el centro de sus emociones, en el cenit de sus principios.
Todos los seres humanos conviven en sociedad, entrelazados con los hilos de las normas de convivencia y los valores. He allí el meollo del asunto, es a través de esos hilos que se hiere y se ahorca la susceptibilidad del individuo.
Para ejemplificar, en la sociedad tenemos personas que expiden por los poros esencia de valores: agradecimiento, respeto, cordialidad, generosidad… y por otro lado, tenemos personas que son la antítesis de esa esencia.
La persona de valores es un ser sensible y altruista. Por naturaleza “servicial”; la persona antivalor es un ser insensible y egoísta. Por naturaleza “vil”. En este caso, las relaciones consisten en comportamientos oscilantes: “sensibilidad vs insensibilidad”; “servicial vs vil”.
Ilustremos este fenómeno en una escena sencilla y común donde:
Antivalor dice: -¿Qué hora tienes ahí pana? –
Valor, desencajado, responde: - Querrás decir, ¿Sr. (a) qué hora tiene por favor? –
Antivalor replica: - ¡Ah pues! Me puedes decir la hora vale. ¿Sí o no? –
Valor lamenta: - Claro que sí, ¡Es la hora de que lleve el bacalao a cuestas! – Luego susurra mientras se aleja caminando – qué carajo se cree la gente. ¿Qué está pasando Dios mío? Ahora si me jodí yo.
Eugenio Ravelo

RINCÓN DE VALORES

IV CINEMATECA BENILDISTA

Trailers de algunos cortometrajes destacados

TRAILER DEL CORTOMETRAJE "UN CLUB DIFERENTE"

DIRIGIDO POR: ADRIANA PALMA

TRAILER DEL CORTOMETRAJE "FRÍO EN EL CORAZÓN"

DIRIGIDO POR: ROTSEN LÓPEZ ADRIÁN. 5TO "A"

TRAILER DEL CORTOMETRAJE "LA PRUEBA DE DIOS"

Dirigido por: Albierth de Oliveira

TRAILER DEL CORTOMETRAJE: INDICIOS DEL CORAZÓN

Dirigido por:Luis José Clemente